Ponencia presentada en el Ciclo de Charlas de "Comic Mitos Urbanos: Machera". Museo de Arte Moderno Juan Astorga Anta. Del 01 al 31 de octubre de 2005.
El Héroe en el comic y la “epopeya” urbana con explicación enciclopédica para niños.
Ricardo A. Ruiz P.
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“El Criollomán
yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo
Ortega y Gasset. Meditaciones del Quijote.
Cuando los misteriosos seres primordiales moraban las tierras del Pangea, una especie de mamífero era radicalmente amo y señor entre las especies. Los restos arqueológicos y hasta antropológicos que demostraron su existencia fueron hallados en territorio venezolano. Su descubridor, el Barón Otrova Von Gomás reseña el descubrimiento en el sapiente libro El Jardín de los Inventos. Comenta el docto escritor que de esta especie proviene el homo venezolanus, sin embargo evolutivamente devino en tres seres distintos: 1) el hombre del norte del sur (homo venezolanus); 2) el conejo y 3) la pereza o perezoso. Este extraño ser, que por muchos años confundió la teoría evolutiva, fue denominado El Criollón. Al respecto Von Gomas (1993) dice:
Mitad conejo y mitad pereza. Vivía en terribles combates espirituales consigo mismo ante la alternativa de andar siempre corriendo o echarse a descansar presa de la flojera. Siendo una especie autóctona de Venezuela triunfó la pereza que al final fue perdiendo la parte de conejo. (p.151)
En apariencia esta especie no desapareció totalmente, se comenta que al igual que el yeti, existen algunos especimenes, precisamente en el territorio venezolano, además como comprobación, se cuenta que debido a los fuertes plaguicidas que usan en nuestra agricultura algunos ejemplares de los mismos se les ve rondando en las fronteras de ciertos silos privados, en especial aquellos que son usados para la producción de cerveza a escala mundial. Lo curioso es que así como se reportan los avistamientos de criollones también ocurre una desaparición masiva de gaveras de cervezas en los alrededores donde se han registrado los encuentros, algunos investigadores sostienen que tal líquido funciona como antídoto ante la intoxicación por plaguicidas en estos animales.
Para efectos de este artículo, haremos remembranza de un hecho casi comprobado. Si bien es cierto que no hay ningún museo o zoológico que registre en sus colecciones algún ejemplar de criollón, la certeza de su existencia radica en el reporte que se realizó a mediados de la década de los ’80 en la población de Barinitas, a saber:
Un merideño que se encontraba de vacaciones luego de cursar su cuarto semestre de Letras por décima vez y en plena celebración por su quinquenio de logros académicos, perdió la conciencia luego del último sorbo de anís. Como suele ocurrir cuando se pierde la conciencia por licor, la primera reacción fue buscar más licor. Por consiguiente, sus acompañantes lo apoyaron en tal decisión, el estudiante de Letras cuyo nombre era Pascacio Sánchez, se incorporó en dos piernas (dicho sea de paso que hay alternativas de incorporarse en ese estado, en este caso logró hacerlo bípedamente) y comenzó su solitaria búsqueda por las calles del citado pueblo, ya que los demás concurrentes no lograron levantarse del suelo. El evento que sucedió seguidamente fue relatado por el mismo Sr. Sánchez mientras lo llevaban en la ambulancia esa misma madrugada.
Al cruzar en una esquina, Pascacio, se encontró con un individuo que en estatura era mucho más escasa que la de él, sin embargo de perfil y visto a contraluz parecía del doble de Pascacio, carga ancha coloquialmente hablando. Aquel ser demostró que sus condiciones locomotoras estaban tan diezmadas como la de Sánchez. Apenas logró moverse medio metro, apoyando su hombro en el muro, mientras emitía un sonido confuso que se dirigía a Pascacio, similar a un débil bufido, un gimoteo roedor y también a injurias de borracho, y como suele ocurrir cuando se pierde la conciencia por licor, la segunda reacción fue creerse más fuerte y valiente que los demás. Entre estos dos individuos comenzó una fuerte discusión, según los vecinos, sonaba como si un mendigo estuviera discutiendo con un perro, no obstante la situación se volvió crítica para el Sr. Sánchez después de 45 minutos de discusión estéril e insensata. En vista que su opositor no se presentaba en guardia luego de varias amenazas a todo su árbol genealógico, Sánchez decidió propinar el primer golpe. Su sorpresa fue, que al acercase al otro sujeto divisó una apariencia zoomórfica en su contrincante. Esto inexplicablemente le enojó más, pero cuando decidió entregarse al desenfreno de patear el animal que tenía al frente, descubrió que en sus patas delanteras sostenía una botella de media jarra nacional, popular cerveza de los ’80 y como suele ocurrir cuando se pierde la conciencia por licor, la tercera reacción fue desarrollar un afecto oscilante por todo ser próximo a él, por ende comenzó a abrazar delicadamente al extraño ser intentando convencerlo con palabras dulces, de que le brindara un traguito de la botella y que luego le informara donde conseguir más.
Debido a la escasa capacidad psicolinguística del animal, que no era otro sino un criollón, despertó la furia del beodo humano e increpándole al combate nuevamente notó que sus movimientos eran lentos, luego de una rápida evaluación, llegó a la conclusión de que si peleaba seguramente ganaría con notable facilidad y lo más probable es que dejaría a ese ser en un estado lastimoso, que sería una batalla muy desigual y un acto aprovechado el fustigar a un animal ebrio y lento. Por ende, se sintió con mayor valor y confiado de su victoria comenzó la danza de patadas y golpes sobre el criollón. Aunque de movimientos pausados el criollón respondió con un certero golpe en la mandíbula del estudiante de letras que, desplomándose en el acto, estrelló la cabeza en el piso, seguidamente este criollón mordió en uno de los tobillos al merideño. Después de ver que el humano quedo inmóvil, al criollón le entró una descomunal cobardía y salió disparado por la calle a fin que nadie lo inculpara punitivamente.
Se cuenta que después de aquella noche Pascacio Sánchez dio un vuelco a su vida, optó por dejar de estudiar, aceptó su condición de alcohólico y asistió repetidamente a una asociación anónima que regenera a este tipo de individuos y finalmente dejó de dormir en las calles. Durante los meses siguientes mientras renovaba su vida, otro cambio ocurrió dentro de su organismo. Poco a poco nuevas habilidades aparecieron, ya él no se consideraba un humano normal. Empezó por desarrollar una pereza enorme a la hora de realizar cualquier actividad, en especial la que le mantenía su modus vivendi, cantante de mariachis, cada vez que tenía una responsabilidad salía huyendo con tal velocidad que podría considerarse similar a un atleta olímpico. En vista de tales dones optó por buscar trabajo en la administración pública, ya que cumplía con el 75% de las características.
Pero ya adentro de las oficinas públicas, en pleno desarrollo de un pliego conflictivo a causa de retenciones e intereses acumulados de sus sueldos, descubrió otro don extraordinario algo que ciertos seres humanos llaman: Moral. Sintió enorme vergüenza por como había llevado su vida y cierta madrugada de insomnio mirando una botella de Cerveza Zulia, concibió la idea de luchar contra los oficinistas que entorpecen el trabajo y las necesidades de los demás ciudadanos, contemplando la botella cuyo emblema era un águila, pensó que su solución sería actuar bajo el anonimato y con un traje que le ocultara su rostro.
Finalmente, comenzó a coser de forma extraordinariamente rápida un disfraz de águila humana, cuando estuvo listo, se vistió y descubrió frente al espejo que tenía más aspecto de pereza que de ave. Allí entendió que aquella noche en Barinitas había adquirido los dones de un animal legendario, quizá porque el mordisco contenía encimas que junto a los plaguicidas y la cerveza, inexplicablemente descontinuada hace más de 10 años, lograron trasladar ciertas destrezas al fortuito humano. Esa sed justiciera provenía de la resaca eterna a causa de cerveza, sed, y justicia ya que el efecto último de los plaguicidas es eliminar plagas e insectos.
En ese momento, cerca ya del mediodía, cayó presa del sueño, de tal forma que cuando despertó 48 horas luego era de madrugada y salió por vez primera a irrumpir espacios públicos para realizar múltiples labores bajo las sombras. Una noche logró agilizar más de 200 cédulas de identidad en la DIEX en cuestión de 20 minutos para los niños que comenzarían el bachillerato en septiembre de ese año. A la mañana siguiente se las entregaron a 200 chinos que ingresaron al país encargados de abrir una fosa al lado de un supermercado. Otra noche logró atender las 3500 solicitudes archivadas en el Seguro Social de pensiones, penosamente ningún pensionado pasaba de 18 años y eran hijos de altos funcionarios de gobierno. Así comenzó una labor subrepticia que se prolongó durante años, hasta que una madrugada un funcionario que acordó con su secretaria un encuentro laboral a esas horas, sorprendió a este héroe en plena gesta justiciera, inmediatamente le levantó un informe a este Criollomán, que le imposibilitó seguir actuando mientras la inspectoría del trabajo decidía que hacer con Pascacio ya que siendo empleado público alegó que esa noche se encontraba en comisión de servicio, en cuanto al disfraz era perfectamente entendible ya que con tanto carnaval que hay en el país, éste era pues otro más del montón. Así la ironía llevó a un superhéroe a morir en manos del enemigo contra el cual luchaba, la burocracia, en realidad aún se espera que la inspectoría finalmente decida algo: si lo botan, si lo contratan o le pagan las retenciones, quizás allí vuelva a sus andazas justicieras y madrugadoras.”
Posteriormente a este relato queda definir qué tipo de género literario o prospecto de comic llegaría a ser, es decir que la vida de Pascacio Sánchez como un Criolloman, bien podría ser un recurso literario masificado incluso de cierto interés para la oralidad de las urbes, cuya significación resultaría considerablemente influyente. En otras palabras la anterior narración podría ejemplificar una noción de héroe bajo el formato del comic o una suerte de “epopeya” urbana, aclararemos que en este sentido epopeya, responde a una definición tan abierta en su concepción genérica que bien podría ser simple prosa. La epopeya inicialmente fue un poema muy extenso que ensalzaba a héroes legendarios, la encarnación de los sentimientos y las creencias de su pueblo, cuya actuación ha engrandecido a su nación o raza. Con frecuencia aparecen en ella elementos sobrenaturales.
Aunque tal definición determina ciertas características propias del género que hemos utilizado, la conversión y ampliación de las definiciones obliga a encontrar nuevos términos para dimensionar nuevas expresiones literarias. Algunos autores modernos y críticos literarios, muy influidos por el psicoanálisis de Sigmund Freud y Carl Jung, otorgan al mito una acepción más amplia de lo habitual. La palabra mito se utiliza para referirse a símbolos y temas que comparten todos los pueblos en todo el mundo y que se sirven de lenguaje común para expresar las ideas, los valores y las emociones. Cuando se emplea en este sentido, el mito no se diferencia mucho de la leyenda o del cuento fantástico, o incluso de géneros literarios como novelas y dramas, consideradas como formas más recientes adoptadas por la necesidad de los tiempos para expresarse a través de los mitos. Por otro lado las leyendas equivalen a una historia popular, e incluso cuando tratan de temas religiosos se diferencian de los mitos en que narran lo que sucedió en el mundo una vez concluida la creación. Tanto el narrador como su audiencia creen en ellas y abarcan un gran número de temas, seres sobrenaturales, aventuras de héroes y heroínas reales, recuerdos personales, y explicaciones de aspectos geográficos y topónimos de lugares, son las llamadas leyendas locales.
Por ende el uso del término epopeya logra englobar la percepción del héroe en tránsito por el mundo y sus gestas, aclarado esto procederemos a dimensionar al héroe y su representación, sea en la oralidad, escrita o en dibujo. El peso de la hazaña heroica para la sociedad contemporánea por medio del relato, tanto en el comic como en la oralidad.
Qué tipo de interés despierta un par aristócratas como Diego de la Vega y Bruce Wayne o un par de asalariados como Peter Parker y Clark Kent. Quizás el rol, el papel desempeñado, el acto de fingir, la doble personalidad, la mentira en término simple. Puede que además agreguemos que nuestro interés responde a un vouyerismo validado, ojear su intimidad, apoderarnos de sus instantes de confianza sin participar de ellos, observarlos a través de la viñeta, mientras actúan y fingen actuar. Un tanto de amarillismo, tan próximo al hecho de valorar y presenciar los reality show, acaso por mostrar un poco de lo convencionalmente permitido. La salvedad entre uno y otro reposa en que uno descarna al hombre en sus más ruines manifestaciones, pasiones y soluciones de vida (real tv), mientras que el comic tiene un factor distinto, es la deidad humanizada o el hombre deificado.
Las leyendas urbanas son historias contemporáneas ambientadas en una ciudad; se toman como verdaderas, pero tienen patrones y temas que revelan su carácter legendario. El contexto de estas leyendas puede ser contemporáneo, pero las historias reflejan preocupaciones permanentes sobre la vida urbana, incluyendo la intimidad, la muerte, la decadencia y, muy en especial, las gentes marginadas y fuera de la ley. La distancia permite ennoblecer a los personajes históricos y olvidar su auténtica existencia.
Qué tienen en común ambos recursos artísticos-literarios: Al héroe, sea imaginario o imaginado. Por un lado la verbalización del héroe es llevado a una suerte de epopeya contemporánea. Por otro, la iconicidad abstrae formas que representan o presentan gráficamente la noción de héroe. La idea de héroe ha existido en los arquetipos de la humanidad desde siempre, en forma animal, divina y luego humana. Si revisamos las obras pictóricas de la prehistoria encontraremos seres híbridos que lograban realizar acciones, en las cuales resultaba necesario ser más que un simple humano para su ejecución. Luego podremos releer la cultura grecolatina para hallar la concepción semidivina de los héroes y finalmente recordar cómo el hombre se convierte en objeto de cantares por sus logros frente a sus enemigos.
Sin embargo la idea del antihéroe surge poderosamente en estos instantes mientras sustituye los valores que originalmente configuraron al héroe. Puede que nos encontremos con la interesante fusión de ambas figuras y hallemos simultáneamente una nueva moralidad del héroe, es decir el modelo social de ciudadanía o de anticiudadanía.
El héroe es siempre una propuesta, una encarnación de ideales. La condición de héroe, por tanto, proviene tanto de sus acciones como del valor que los demás le otorgan. Esta idea permitiría elaborar una gran distinción entre los héroes que han existido a lo largo de la historia: los héroes de lo establecido y los héroes alternativos o enfrentados. Los primeros son producto del acuerdo existente en torno a los valores que encarnan; los segundos luchan por sustituir a los primeros. En estas tendencias se expresa la ética que culturalmente reflejan las sociedades en sus héroes. Es en principio un proceso de idealización que se manifiesta desde la cultura hacia la figura, que luego se convertiría en modelo, es decir el arquetipo. Quedaría por preguntar si su pretensión es ser modelo de la perfección de la civilización o de la ciudadanía.
Aristóteles señalaba en su Poética que la imitación podía hacerse de tres maneras: pintando a los personajes mejores de lo que son en la realidad, pintándolos como son en la realidad o haciéndolos aparecer como peores de lo que son. Al tomar como referencia a los seres humanos para indicar las cualidades de los personajes, Aristóteles estaba ofreciendo un modelo de conducta para los espectadores o lectores. Ante los mejores es necesario admirarse, ante los iguales reconocerse y ante los peores precaverse. El héroe del mundo clásico o el del mundo medieval es un modelo de los valores que la sociedad entiende como positivos. En el héroe se encarnan las virtudes a las que los hombres aspiramos en cada momento de la historia. De igual manera, las obras literarias también ofrecían ejemplos de lo que no se debía hacer, modelos para que, con su contemplación, los hombres comprendieran lo errado de sus actos.
Así hallamos que los modelos sociales son los héroes, ahora queda por preguntar: ¿el comic es reflejo metafórico de la sociedad en que se desarrolla o es un medio de ejemplificación de héroe?, Díaz Álvarez, [on line] sostiene: "El héroe aspira, por lo tanto, a dislocar la realidad en aras de su ideal. Mejor dicho, pretende quebrantar la costra...". Para reforzar esta idea recordamos a Ortega y Gasset, (1981):
Es un hecho que existen hombres decididos a no contentarse con la realidad. Aspiran los tales a que las cosas lleven un curso distinto: se niegan a repetir los gestos que la costumbre, la tradición, y, en resumen, los instintos biológicos les fuerzan a hacer. A estos hombres los llamamos héroes. Porque ser héroe consiste en ser uno, uno mismo. Si nos resistimos a que la herencia, a que lo circunstante nos impongan unas acciones determinadas, es que buscamos asentar en nosotros, el origen de nuestros actos. Cuando el héroe quiere, no son los antepasados en él o los usos del presente quienes quieren, sino él mismo. Y este querer ser el mismo es la heroicidad (p. 25).
Qué tipo de héroe-ciudadano percibimos del comic. "Los comics transmiten su ideología que implica por sobre todas las cosas la tesis de una superioridad... La violencia es uno de los ejes alrededor de los cuales giran la acción y la aventura" (Calderón, s/f [on line]). Incluiremos asimismo un criterio de hacer justicia como orden moral autorregulador de las acciones del otro.
El principal interés del héroe tradicional es la aplicación de la justicia y el medio no importa en muchos casos del comic. Independientemente del tipo de héroe, libertino (proclive a la naturaleza y las soluciones instintivas), el romántico (el plagado de ideales ya sean utópicos o posibles) y el realista (el que conquista por medio de las reglas de los hombres. el ser social), así se devela su contraparte: el criminal, el que compite en tales reglas o creencias, o el que las quebranta.
Sin embargo quiénes son los criminales o qué son criminales. Estudios realizados por investigadores del siglo XX, como el criminólogo americano Bernard Glueck y el psiquiatra británico William Healy, han señalado que cerca de una cuarta parte de la población reclusa está compuesta por sicóticos, neuróticos o personas inestables en el plano emocional, y otra cuarta parte padece deficiencias mentales. Estas condiciones mentales y emocionales, de acuerdo con estas teorías, determinan que algunas personas tengan una mayor propensión a cometer delitos. Diversos estudios recientes sobre criminales y delincuentes han arrojado más luz sobre los desequilibrios psicológicos que pueden conducir a un comportamiento criminal.
No obstante, de forma conclusiva se sostiene que el delito surge como consecuencia de un conjunto plural de conflictivas y convergentes influencias biológicas, psicológicas, culturales, económicas y políticas. Las explicaciones basadas en la causa múltiple parecen más verosímiles que las teorías de una simple causa única. En último extremo, siguen sin estar claras las causas del delito, porque la interrelación de los factores en presencia de cada caso es difícil de determinar.
Puede que para la contemporaneidad el héroe tenga mucha proximidad con el criminal, los valores o la ética conllevan fuertes matices de perspectivas de superioridad, de tal forma que la posesión de supuestos patrones morales pueden hacer que la sociedad considere una figura heroica a aquel que quebranta los límites de aplicar justicia, es decir el héroe libertino, aquel que como el Marqués de Sade apostaba por respetar los instintos a fin de saciar su filosofía o seudomoral. Como consecuencia la aparición del antihéroe como solucionador de la sociedad desde la individualidad resulta inexorable. El medio no importa, la ciudadanía ya no es sinónimo de civilización, puede que el Batman de Frank Miller, Spawn, Evangelión y otros personajes torturados e inmisericordes sean respuestas desesperadas para aplacar la decadencia de tipo apocalíptica que allanan el planeta, el maniqueísmo de los héroes de preguerra va desapareciendo y el positivismo de Darwin y la tardomodernidad depresiva de posguerra se convierten en axiomas tenebrosos en las páginas rojas de la prensa.
Diremos finalmente que el héroe en este instante puede ser visto como Ortega y Gasset refleja en sus Meditaciones del Quijote, “yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo", y esto acarrea una interesante complejidad sobre la soberanía del individuo sobre la sociedad o la sociedad sobre el individuo. Para la seguridad de los niños concluimos que héroe es aquel que rompe con el mundo, es al mismo tiempo su salvador y prescinde de él cuando es necesario, así que curiosamente puede que un Criolloman entre en alguna editorial y modifique el guión de cualquier comic a fin de respetar la seguridad del mundo si este refleja conductas inadecuadas para la supervivencia de nuestra especie o la de él, todo dependerá de su identidad y su concepto de moral.
BIBLIOGRAFÍA
(1972). Antología de la Violencia. Buenos Aires: Schapire Editor.
AGUIRRE, Joaquín (s/f). Héroe y Sociedad: El tema del individuo superior en la literatura decimonónica. [on line] tomado de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero3/heroe.htm
CALDERÓN, Gabriela (s/f). COMICS ¿Una Historia Blanca? [on line] tomado de: http://www.escaner.cl/escaner23/comic.htm
DÍAZ ÁLVAREZ, Jesús. (s/f). El Héroe Realista como modelo moral. Algunas consideraciones sobre la ética de Ortega y Gasset. [on line] tomado de: http://www.ortegaygasset.edu/circunstancia/numero6/art4.htm
GIMÉNEZ GATTO, Fabián. (s/f). Los héroes ya no son lo que eran
Identidad y diferencia en el cómic de fin de siglo [on line] tomado de: http://www.henciclopedia.org.uy/autores/FGimenez/Comic.htm
ORTEGA Y GASSET, J. (1981). Meditaciones del Quijote, En: Revista de Occidente. Madrid: Alianza Editorial (ed. de Paulino Garagorri).
VON GOMAS, Otrova (1993) El Jardín de los inventos. Caracas: Ediciones Oox.
miércoles 25 de junio de 2008
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Mérida desde temprano, 2007
Concursó en el 1er certamen (Contraste Venezuela) de la Alianza Francesa de Venezuela
